Lamentablemente en nuestra sociedad aun queda las secuelas del "blanqueamiento" que hizo imponer Rafael L. Trujillo Molina que a pesar de tener origen haitiano por su abuela, llego a teñir el rio Artibonito de rojo por la matanza de mas de cinco mil haitianos en 1937.Tal era su repudio que llego alterar la idiosincrasia dominicana, que el mulato fue sustituido por el "indio" en sus diferentes vertientes que van desde el claro hasta el oscuro cosa que es absolutamente absurda, ya que indígena es una raza, no un color de piel. Y cabe destacar que en nuestro país fueron exterminados todos.
Hasta que no seamos capaz de abrazar nuestra negritud que cada uno llevamos en mayor o menor grado no podremos desarrollar una autentica identidad como país.
Y los que vemos como enemigos sean nuestros aliados jamás podremos avanzar como país. Cabe destacar que la problemática racial viene desde antes de la tiranía. El decimero mocano Juan Antonio Alix lo expone en "El Negro 'tras la oreja".
Y cabe destacar que nunca estaré de acuerdo con la unificación de la isla, ni nada parecido, sino seguir siendo libre, soberana e independiente como propugno el patricio Juan Pablo Duarte.

