Quisiera tener el poder de acallar tus miedos, de robarme tu dolor y hacerlo desaparecer, llevarte aunque sea por mi voz a un nuevo universo donde puedas soñar, sonreír pero sobretodo que seas tú, solo tú.
Que puedas decirme te quiero, como ese que se agolpo en carrera a tus labios, teniendo aun el aroma de las cosas cuando provienen del alma. Me tomaste por asalto que al grado tal, que hasta tu voz me sonó ajena, y se comenzó a repetir tu nombre dentro de mí, pero fue impronunciable el llamarte.
Espero que me dejes acompañarte en las horas más angustiosas, en esas que batallas y despiertas con el cuerpo aun sudado, temblando de miedo quizás. Y asi puedas acercarte a mí, y que el olor a azahares proveniente de mi cuello tranquilice tus temores.


